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Entradas

La Celestina (1499). Fernando de Rojas (1475-1541)

(...) Síguese la comedia o tragicomedia de Calisto y Melibea, compuesta en reprehensión de los locos enamorados, que, vencidos en su desordenado apetito, a sus amigas llaman y dicen ser su Dios. Asimismo hecho en aviso de los engaños de las alcahuetas y malos y lisonjeros sirvientes.
Argumento Calisto fue de noble linaje, de claro ingenio, de gentil disposición, de linda crianza, dotado de muchas gracias, de estado mediano. Fue preso en el amor de Melibea, mujer moza, muy generosa, de alta y serenísima sangre, sublimada en próspero estado, una sola heredera a su padre Pleberio, y de su madre Alisa muy amada. Por solicitud del pungido Calisto, vencido el casto propósito de ella, entreviniendo Celestina, mala y astuta mujer, con dos sirvientes del vencido Calisto, engañados y por ésta tornados desleales, presa su fidelidad con anzuelo de codicia y de deleite, vinieron los amantes y los que les ministraron en amargo y desastrado fin. Para comienzo de lo cual dispuso el adversa fortuna lu…
Entradas recientes

Cárcel de amor. Diego de San Pedro.

El siguiente tratado fue hecho a petición del señor don Diego Hernandes, Alcaide de los Donceles, y de otros caballeros cortesanos: llámase Cárcel de Amor. Compúsolo San Pedro.
Comienza el prólogo así: Muy virtuoso señor: Aunque me falta sufrimiento para callar, no me fallece conocimiento para ver cuánto me estaría mejor preciarme de lo que callase que arrepentirme de lo que dijese. Y puesto que así lo conozca, aunque veo la verdad, sigo la opinión. Y como hago lo peor nunca quedo sin castigo, porque si con rudeza yerro con vergüenza pago. Verdad es que en la obra presente no tengo tanto cargo, pues me puse en ella más por necesidad de obedecer que con voluntad de escribir. Porque de vuestra merced me fue dicho que debía hacer alguna obra del estilo de una oración que envié a la señora doña Marina Manuel, porque le parecía menos malo que el que puse en otro tratado mío. Así que por cumplir su mandamiento pensé hacerla, habiendo por mejor errar en el decir que en el desobedecer, y tam…

El lazarillo de Tormes.

Tratado tercero Cómo Lázaro se asentó con un escudero y de lo que le acaeció con él
De esta manera me fue forzado sacar fuerzas de flaqueza, y poco a poco, con ayuda de las buenas gentes, di conmigo en esta insigne ciudad de Toledo, adonde, con la merced de Dios, dende a quince días se me cerró la herida. Y, mientras estaba malo, siempre me daban alguna limosna; mas, después que estuve sano, todos me decían: -Tú, bellaco y gallofero eres. Busca, busca un buen amo a quien sirvas. «¿Y adónde se hallará ése -decía yo entre mí-, si Dios agora de nuevo, como crió el mundo, no le criase?» Andando así discurriendo de puerta en puerta, con harto poco remedio, porque ya la caridad se subió al cielo, topóme Dios con un escudero que iba por la calle, con razonable vestido, bien peinado, su paso y compás en orden. Miróme, y yo a él, y díjome: -Muchacho, ¿buscas amo? Yo le dije: -Sí, señor. -Pues vente tras mí -me respondió-, que Dios te ha hecho merced en topar conmigo; alguna buena oración rezast…

Miguel de Cervantes

El Quijote. Discurso de las armas y las letras

Y, ASÍ, CENARON  con mucho contento, y acrecentóseles más viendo que, dejando de comer don Quijote, movido de otro semejante espíritu que el que le movió a hablar tanto como habló cuando cenó con los cabreros, comenzó a decir: —Verdaderamente, si bien se considera, señores míos, grandes e inauditas cosas ven los que profesan la orden de la andante caballería. Si no, ¿cuál de los vivientes habrá en el mundo que ahora por la puerta deste castillo entrara y de la suerte que estamos nos viere, que juzgue y crea que nosotros somos quien somos? ¿Quién podrá decir que esta
señora que está a mi lado es la gran reina que todos sabemos, y que yo soy aquel Caballero de la Triste Figura que anda por ahí en boca de la fama? Ahora no hay que dudar sino que esta arte y ejercicio excede a todas aquellas y aquellos que los hombres inventaron, y tanto más se ha de tener en estima cuanto a más peligros está sujeto. Quítenseme delante los que dijeren que las le…

Romance del Conde Arnaldos

¡Quién hubiese tal ventura
sobre las aguas del mar
como hubo el conde Arnaldos
la mañana de San Juan!
Con un falcón en la mano
la caza iba a cazar,
vio venir una galera
que a tierra quiere llegar.
Las velas traía de seda
las jarcias de oro torzal,
marinero que la manda
diciendo viene un cantar
que la mar facía en calma,
los vientos hace amainar,
los peces que andan al hondo,
arriba los hace andar,
las aves que van volando
al mástil hace posar;
allí fabló el conde Arnaldos,
bien oiréis lo que dirá:
- "Por tu vida, marinero,
digasme ora ese cantar."
Respondióle el marinero,
tal respuesta le fue a dar:
"Yo no digo esta canción
sino a quien conmigo va."

Calila e Dimna (1251)

Capítulo I
  Cómo el rey Sirechuel envió a Berzebuey a tierra de India


Dicen que en tiempo de los reyes de los gentiles, reinando el rey Sirechuel, que fue hijo de Cades, fue un homne a que decían Berzebuey, que era físico e príncipe de los físicos del regno, e había con el rey grant dignidad, e honra, e cátedra conoscida. Et como quier que era físico conoscido, era sabio e filósofo, et dio al rey de India una petición, la cual decía que fallaba en escripturas de los filósofos que en tierras de India había unos montes en que había tantas yerbas de muchas maneras, e que si conoscidas fuesen, e sacadas, e confacionadas, que se sacarían dellas melecinas con que resucitasen los muertos; e fizo al rey que le diese licencia para ir a huscarlas, et que le ayudase para la despensa, e que le diese sus cartas para todos los reyes de India, que le ayudasen por que él pudiese recabdar aquello por que iba.
 Et el rey otorgógelo e aguciólo; et envió con él sus presentes para los reyes donde iba, seg…

Juan Ruiz, Arcipreste de Hita. Libro de Buen Amor.

Enxiemplo del alano que llevava la pieça de carne en la boca
226Alano carniçero en un río andava,una pieça de carne en la boca pasava,con la sombra del agua dos tanto l' semejava,cobdiçiola abarcar, cayósele la que levava.
227Por la sombra mentirosa et por su coydar vanola carne que tenía, perdiola el alano,non ovo lo que quiso, non l' fue cobdiçiar sano,coydó ganar, et perdió lo que tenía en su mano.
228Cada día contesçe al cobdiçioso atal,coyda ganar contigo, et pierde su cabdal,de aquesta raís mala nasçe todo el mal,es la mala cobdiçia un pecado mortal.
229Lo más e lo mejor, lo qu'es más preçiado,desque lo tiene omen çierto et ya ganado,nunca debe dexarlo por un vano coydado:quien dexa lo que tiene fase grand mal recabdo.


Enxiemplo de lo que contesçió a don Pitas Pajas, pintor de Bretaña

474Del que olvidó la muger te diré la fazañasi vieres que es burla, dime otra tal mañana;era don Pitas Pajas un pintor de Bretañacasose con muger moça, pagábase de compaña41.
475Ante del mes c…